Veredicto
El Toyota RAV4 III con motor 2.2 D-4D de 136 CV destaca por su habitabilidad y buena tracción, pero se ve gravemente lastrado por fallos endémicos de culata y bloque motor. Solo es recomendable si se acredita documentalmente que el motor fue sustituido en campaña o si se opta por versiones de gasolina.
Problemas comunes
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Fallo de junta de culata y deformación del bloque motor
CriticaErosión en la superficie de asentamiento del bloque de aluminio y degradación de la junta de culata, lo que genera consumo excesivo de refrigerante, sobrecalentamiento y presurización del circuito. En casos graves exige sustitución del bloque corto.
Aparece hacia 120.000 - 180.000 km Reparación 2.000 – 4.500 € -
Saturación de válvula EGR y filtro de partículas DPF
MediaAcumulación masiva de carbonilla en el sistema de recirculación de gases de escape y colmatación del filtro anticontaminación, especialmente tras un uso prolongado en recorridos urbanos.
Aparece hacia 100.000 - 150.000 km Reparación 250 – 850 € -
Desgaste del volante bimasa y kit de embrague
AltaHolgura prematura del volante de inercia bimasa sometido al par del motor diésel, manifestando vibraciones fuertes al ralentí, retumbos al acelerar en marchas cortas y tirones.
Aparece hacia 140.000 - 190.000 km Reparación 900 – 1.600 € -
Avería de inyectores piezoeléctricos Denso
AltaFallo de estanqueidad o descalibración en los inyectores diésel de alta presión, provocando tirones, humo negro por el escape, ralentí inestable y eventual picado de bielas.
Aparece hacia 150.000 - 200.000 km Reparación 600 – 1.800 €
De dónde salen estos datos
Pendiente de verificar
- Informes de diagnóstico y peritajes mecánicos multimarca